"La tragedia griega presenta familias en conflicto por generaciones, porque con la sangre se hereda un destino, una maldición, o una responsabilidad. Desde esta perspectiva, la sociedad es presentada no en un equilibrio estático, sino en una situación límite, en un proceso de continua construcción y ajuste de la relación entre los individuos y las instituciones de su cultura. En esta situación límite se construye una tensión sobre la base de un sistema de polaridades; de posiciones dictómicas que en su lucha ponen en riesgo la seguridad del hombre fundada en el orden social como la ambigüedad del uso de la lengua, que en vez de comunicar, engaña."
En Medea podemos observar esta ambigüedad del uso de la lengua por parte del personaje principal, ya que ella en muchos casos engaña al que le está hablando y esto genera una oposición entre la realidad y la apariencia.
Si bien al principio de la historia Medea se presenta tal cual es y cómo se siente en ese momento, es decir, como una mujer violenta, llena de ira y a la vez muy triste, inmediatamente muestra lo contrario en su primera conversación con Creonte, en la que le ruega que no la expulse del territorio Corintio. En ese momento Medea aparenta ser otro tipo de mujer: una que sería incapaz de vengarse, se muestra tan buena hasta el punto de victimizarse ante el rey, al que logra convencer con fuertes argumentos:
"No tiembles ante mí, Creonte, no estoy en condiciones de cometer un error contra los señores que gobiernan."
Cuando finaliza esta conversación con Creonte, Medea se quita esa "máscara social" y vuelve a mostrarse tal cual es en realidad en una conversación con ella misma, en la que realiza su venganza:
"...daré muerte a tres de mis enemigos: al padre, a la hija y a mi marido."
Y también lo hace en su primera conversación con Jasón, en la que le echa todo en cara:
"¿Hacia dónde me volveré ahora? ¿Hacia la casa de mi padre, la que traicioné junto con mi suelo natal cuando te seguí?"
Una vez planeada su venganza, Medea vuelve a utilizar la ambigüedad en su discurso y le pide perdón a Jasón por todo lo que le había dicho, diciéndole ahora que lo comprende:
"¿Por qué estoy fuera de mí y guardo rencor contra los que me aconsejan bien, por qué me pongo como enemiga a los soberanos de ésta tierra y a mi marido, que defienden los intereses más convenientes para nosotros al haberse casado con un miembro de la familia gobernante y al engendrar hermanos para mis hijos?"
Finalmente, habiendo cumplido con su objetivo, Medea nuevamente se vuelve a mostrar tal cual es ante Jasón y se echan la culpa de la muerte de sus hijos:
"Jasón- Pero no los mató al menos mi mano derecha.
Medea- No, pero sí tu insolencia y tu boda celebrada hace poco."
Por su parte, Jasón también provoca una oposición entre la realidad y la apariencia en la obra. En él hay una tensión entre el amor y la conveniencia, entre seguir casado con Medea y conservar su familia o casarse con la hija del rey y obtener una mejor posición en la escala social. Habiendo preferido lo que le convenía a él le da origen al hecho trágico:
"No por causa de una mujer yo me desposé con el hecho real que ahora sustento sino, como afirmé antes, en efecto, porque quería preservarte del peligro y para engendrar descendientes del rango real, hermanos para mis propios hijos salvaguarda de mi properie."
En conclusión podemos afirmar que el hecho de que Jasón abandone a Medea por otra mujer y que además Creonte quiera expulsarla del territorio corintio llevó a un desequilibrio que provocó la oposición realidad-apariencia. Así también como una lucha interior entre la pasión y la razón y una tensión entre el amor y la conveniencia por parte de Jasón.
lunes, 23 de mayo de 2011
Informe: ¿Qué idea nos ayuda a pensar mejor?
Como todos los años, el sitio Edge.org, en el que se reúnen gratuitamente los científicos y pensadores más agudos dedicados a los cambios que dan forma al futuro, les pide a sus integrantes que respondan una pregunta iluminadora. Este año no les pidió sólo que pensaran, sino que pensaran en pensar: "¿Qué idea nos ayudaría a pensar mejor?", les preguntó.
Federico Kukso contestó que hoy en día las herramientas nos dominan. A pesar de que creamos que como las diseñamos y las fabricamos en masa y como las manipulamos con gusto, somos nosotros quienes tenemos el mando, pero esto no es así. Y a su vez estas herramientas modelan la forma de pensar de las personas.
Kevin Kelly, por su parte, cree que aprendemos del fracaso. No debemos evitar equivocarnos; más bien, es una práctica que deberíamos cultivar y fomentar. Pero a pesar de que el fracaso es necesario para aprender, éste no es considerado una virtud en la sociedad, sino que es todo lo contrario, es un signo de debilidad, un estigma que prohíbe segundas oportunidades.
Roger Schank, psicólogo y especialista en inteligencia artificial, habla de la experimentación como una idea para pensar mejor. Plantea que ésta generalmente está relacionada con los científicos, pero en realidad los humanos experimentamos desde que comos bebés en la vida cotidiana. Se debería valorar el experimento como algo cotidiano y así lograr pensar con claridad a partir de la evidencia obtenida como resultado de esos experimentos.
Nicholas Carr habla de que muchas veces que vamos a hacer algo nos olvidamos de qué ibamos a hacer, o que cuando estamos haciendo algo importante nos desconcentramos pensando en otras cosas. Esto se debe a que la cantidad de información que ingresa a nuestra conciencia, llamada carga cognitiva, excede la capacidad de nuestra memoria y nuestras habilidades intelectuales son abatidas por un golpe. La información entra y sale tan rápido de nuestra mente que no la podemos retener. Por eso, Nicholas Carr recomienda que cuando uno está realizando una tarea muy importante o complicada, o cuando simplemente querés disfrutar de una experiencia o de una buena conversación, es mejor cerrar la "canilla" de la información al menos por un rato.
Samuel Barondes, director del Centro de Neurobiología y Psiquiatría de la Universidad de California, Estados Unidos, resalta la idea de que cada uno es único y esto es lo que nos lleva a promover el orgullo, el autodesarrollo, la creatividad y los logros.
Douglas Rushkoff opina que a la mayoría de la gente le gusta pensar que las tecnologías y los medios de comunicación son neutrales y que sólo su uso o contenido determinan su impacto. Pero esto no es así, por lo que deberíamos empezar a usarlas consciente y deliberadamente ya que si esta noción no se generaliza, nuestras tecnologías y sus efectos continuarán amenazándonos y confundiéndonos.
Matt Ridley apunta hacia la idea de que se trabaja mejor en conjunto y así es como surgen las mejores ideas. Una sola persona, a pesar de que sea muy inteligente, nunca podrá superar el pensamiento de un grupo. Además a partir de la idea del otro pueden surgir ideas más creativas. Lo que quiere decir que cada uno es único pero se complementa con el trabajo del otro para lograr las cosas.
Clifford Pickover no cree que el que descubre una cosa sea uno solo, sino que uno siempre se complementa con el pensamiento del otro y puede descubrir lo mismo de forma simultánea. Lo que sucede con los seres humanos es que solemos creernos muy especiales y que somos el ombligo del mundo, pero no tenemos todo resuelto; no existe algo que es real de hoy y para siempre y hay que comprender que hoy son verdad ciertas cosas, mañana no se sabe.
Por último, Don Tapscott dice que debemos moldear y diseñar nuestras mentes. Esto de puede hacer por medio de las costumbres y de las exigencias que tenemos día a día. Él cree que esto es posible ya que nuestro cerebro es maleable, lo que significa que cambia según como se utilice, y deberíamos aprovechar esta capacidad para poder pensar mejor.
Éstas fueron las respuestas de algunos científicos, son propuestas muy interesantes para mejorar nuestro pensamiento, y sería muy bueno ponerlas en práctica para mejorar nosotros mismos.
Federico Kukso contestó que hoy en día las herramientas nos dominan. A pesar de que creamos que como las diseñamos y las fabricamos en masa y como las manipulamos con gusto, somos nosotros quienes tenemos el mando, pero esto no es así. Y a su vez estas herramientas modelan la forma de pensar de las personas.
Kevin Kelly, por su parte, cree que aprendemos del fracaso. No debemos evitar equivocarnos; más bien, es una práctica que deberíamos cultivar y fomentar. Pero a pesar de que el fracaso es necesario para aprender, éste no es considerado una virtud en la sociedad, sino que es todo lo contrario, es un signo de debilidad, un estigma que prohíbe segundas oportunidades.
Roger Schank, psicólogo y especialista en inteligencia artificial, habla de la experimentación como una idea para pensar mejor. Plantea que ésta generalmente está relacionada con los científicos, pero en realidad los humanos experimentamos desde que comos bebés en la vida cotidiana. Se debería valorar el experimento como algo cotidiano y así lograr pensar con claridad a partir de la evidencia obtenida como resultado de esos experimentos.
Nicholas Carr habla de que muchas veces que vamos a hacer algo nos olvidamos de qué ibamos a hacer, o que cuando estamos haciendo algo importante nos desconcentramos pensando en otras cosas. Esto se debe a que la cantidad de información que ingresa a nuestra conciencia, llamada carga cognitiva, excede la capacidad de nuestra memoria y nuestras habilidades intelectuales son abatidas por un golpe. La información entra y sale tan rápido de nuestra mente que no la podemos retener. Por eso, Nicholas Carr recomienda que cuando uno está realizando una tarea muy importante o complicada, o cuando simplemente querés disfrutar de una experiencia o de una buena conversación, es mejor cerrar la "canilla" de la información al menos por un rato.
Samuel Barondes, director del Centro de Neurobiología y Psiquiatría de la Universidad de California, Estados Unidos, resalta la idea de que cada uno es único y esto es lo que nos lleva a promover el orgullo, el autodesarrollo, la creatividad y los logros.
Douglas Rushkoff opina que a la mayoría de la gente le gusta pensar que las tecnologías y los medios de comunicación son neutrales y que sólo su uso o contenido determinan su impacto. Pero esto no es así, por lo que deberíamos empezar a usarlas consciente y deliberadamente ya que si esta noción no se generaliza, nuestras tecnologías y sus efectos continuarán amenazándonos y confundiéndonos.
Matt Ridley apunta hacia la idea de que se trabaja mejor en conjunto y así es como surgen las mejores ideas. Una sola persona, a pesar de que sea muy inteligente, nunca podrá superar el pensamiento de un grupo. Además a partir de la idea del otro pueden surgir ideas más creativas. Lo que quiere decir que cada uno es único pero se complementa con el trabajo del otro para lograr las cosas.
Clifford Pickover no cree que el que descubre una cosa sea uno solo, sino que uno siempre se complementa con el pensamiento del otro y puede descubrir lo mismo de forma simultánea. Lo que sucede con los seres humanos es que solemos creernos muy especiales y que somos el ombligo del mundo, pero no tenemos todo resuelto; no existe algo que es real de hoy y para siempre y hay que comprender que hoy son verdad ciertas cosas, mañana no se sabe.
Por último, Don Tapscott dice que debemos moldear y diseñar nuestras mentes. Esto de puede hacer por medio de las costumbres y de las exigencias que tenemos día a día. Él cree que esto es posible ya que nuestro cerebro es maleable, lo que significa que cambia según como se utilice, y deberíamos aprovechar esta capacidad para poder pensar mejor.
Éstas fueron las respuestas de algunos científicos, son propuestas muy interesantes para mejorar nuestro pensamiento, y sería muy bueno ponerlas en práctica para mejorar nosotros mismos.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)